Over 10 years we helping companies reach their financial and branding goals. Onum is a values-driven SEO agency dedicated.

CONTACTS

Inteligencia artificial y parentalidad.

La Inteligencia Artificial (IA) ha llegado a nuestras vidas

Es un hecho que la Inteligencia Artificial (IA) ha llegado a nuestras vidas para quedarse: podemos utilizar asistentes de voz en casa, tener automatizado nuestro hogar, e incluso obtener una respuesta a cualquier pregunta en cuestión de segundos. Esta nueva herramienta ya ha transformado la forma en que trabajamos, nos comunicamos y aprendemos; por eso, no es de extrañar que también esté cambiando —y seguirá cambiando— la manera en que educamos y criamos a nuestros hijos e hijas. Todas las familias nos enfrentamos ahora a un nuevo desafío en la crianza, donde la IA se convierte en parte de la vida cotidiana hasta de los más pequeños.  

Una de las preguntas que nos podemos hacer es: ¿Es la inteligencia artificial igual que la inteligencia humana?

Algunos expertos en inteligencia artificial nos recuerdan que la IA aprende intentando imitar lo que hacemos, pero en realidad es muy distinta a la inteligencia humana. Puede manejar y analizar toneladas de datos de manera increíblemente rápida, detectar patrones, ejecutar tareas repetitivas… pero le faltan aspectos que nos hacen humanos: la complejidad de pensamiento, la creatividad, la conciencia y, sobre todo, la compasión.


Por eso es tan importante que como padres y madres podamos cultivar en nuestros hijos esas cualidades que la IA no puede ofrecer y que son tan importantes: necesitamos fomentar la curiosidad, el pensamiento crítico, la creatividad, el trabajo en equipo y la colaboración. Son esas habilidades humanas las que más van a aportar en un mundo compartido con la tecnología. 


En el último informe reciente de Empantallados (2025), titulado “Educar en la Era de la IA”, muchas familias comparten sus inquietudes: ¿La IA reducirá la capacidad de esfuerzo de los niños y niñas? ¿Los expondrá a desinformación y a contenido erróneo? ¿Afectará su creatividad? ¿Y sus relaciones con otras personas? 

En el mismo, se ha visto como la IA puede reducir la capacidad de esfuerzo de los niños, niñas y jóvenes si se usa en exceso, y también los expone a desinformación y contenido erróneo, y aunque a veces puede inspirar creatividad, ese uso excesivo puede limitarla, al igual que el disminuir las relaciones sociales, pudiendo confundir lo que es real con lo artificial. Es por ello que es muy importante nuestra labor en la crianza como padres y madres.  

Entonces, ¿Qué podemos hacer como familias para educar en inteligencia artificial?

  • Informarnos y aprender juntos: Como adultos, es fundamental entender qué es la IA, para qué sirve, en qué se va actualizando y cuáles son sus retos. Así podremos guiar mejor a nuestros hijos e hijas de manera informada y aprender juntos en familia.  
  • Fomentar el pensamiento crítico: Promover que los niños y niñas se cuestionen las respuestas rápidas que obtienen de la tecnología, que razonen y formen sus propias ideas, creencias. No se trata de aceptar todo lo que diga la IA, sino de reflexionar, preguntar y buscar otras fuentes de información contratadas.  
  • Promover actividades fuera de las pantallas: No todo es tecnología. Jugar en familia, salir a dar un paseo, hacer deporte o disfrutar de actividades creativas y sociales es muy importante. Así los niños y niñas descubrirán sus capacidades, se enfrentarán a retos, celebrarán logros y aprenderán a manejar mejor la frustración, construyendo una autoestima saludable y relaciones sólidas. 
  • Comunicación entre familia y escuela: Mantener el contacto con los profesionales de los centros educativos nos ayuda a conocer cómo se aborda la IA en la escuela. Esto permite coordinarse para reforzar posibles mensajes, conocimientos y aprendizajes.  
  • Supervisión parental con diálogo: Definir límites claros para el uso de la tecnología es básico, además de tener presente sus riesgos y beneficios, pero también es importante crear espacios para que los niños y niñas nos cuenten sus dudas, inquietudes y curiosidades sobre la IA y la tecnología. Así crearemos una red de confianza y aprendemos a acompañarlos mejor. 

Pero más allá de todo esto, ¿Cuál es nuestro rol como familias? ¿Por qué somos insustituibles para nuestros hijos e hijas? 

  • Fomentamos la comunicación, el cariño y la transmisión de valores: Aunque la tecnología avance a pasos agigantados, el poder de nuestros consejos, nuestros abrazos o nuestros planes en familia sigue siendo irremplazable. Esto nutre a nuestros hijos e hijas, la comunicación emocional y les enseña a actuar con integridad, respeto y empatía, nutriendo aspectos de la personalidad a los que ninguna IA puede acceder.  
  • La importancia del vínculo: El vínculo de apego que creamos con nuestros hijos e hijas desde los primeros días de su vida requiere una presencia real para construirse, contacto físico, la satisfacción de necesidades emocionales, físicas, educativas y sociales, el reconocimiento de la valía, y la aceptación. La IA no tiene esa capacidad para acompañar y crear el vínculo que es esa base la que les brinda seguridad para crecer. 
  • Acompañamiento emocional y escucha activa: La IA puede detectar emociones, pero no puede sentirlas ni ofrecer el soporte humano que tanto necesitamos para gestionar la alegría, la tristeza, el miedo o la frustración. Además, puede prestar atención plena al lenguaje y procesar rápidamente la información, pero no puede aportar la disposición, el soporte y la validación que aporta una escucha humana.  

En definitiva, la inteligencia artificial puede ser una gran aliada para responder dudas o facilitarnos algunas tareas, pero no conoce nuestros valores ni entiende nuestras emociones. Lo que nuestros niños y niñas necesitan —y solo nosotros les podemos dar— es afecto, presencia y acompañamiento, para poder crecer de forma segura en un mundo que cambia, evoluciona y se transforma con gran rapidez.  

 

Comparte este contenido

Picture of paif

paif

Tenemos como finalidad fundamental la promoción de la parentalidad positiva y el fortalecimiento de las competencias parentales de las familias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Entradas en nuestro blog